Las 14 perlas de Prince

Una selección de piezas innovadoras que hicieron avanzar la carrera del músico

Foto: Facebook Prince


Prince, el genial Prince, nació el 7 de junio del 1958 en el estado norteamericano de Minnesota, donde murió el 21 d’abril del 2016. El segundo aniversario de su muerte llega acompañado de celebraciones, tributos y encuentros de fans en todo el mundo. Cuando todavía hay mucha de la obra del músico que no está disponible o que falta reeditar por motivos legales y cuando aún prácticamente no se ha publicado nada del material inédito que descansa en la mítica vault del cantante, hemos elegido 14 canciones, no las mejores, ni las más bonitas, sino las que hicieron avanzar su música por varias razones.
 
 
1. For you (For you, 1978)
“Todo esto y más, es para ti, con amor, sinceridad y el más profundo afecto, comparto mi vida contigo”. La letra de For you, la primera canción que encontramos en el primer disco de Prince del mismo nombre, es toda una declaración de intenciones y musicalmente una osadía, ya que no es muy común empezar un disco de pop con un tema a capella. Justo ahora se acaba de cumplir el 40 aniversario de este debut discográfico, en el que Prince, que tenía 19 años, tocaba todos los instrumentos, una treintena.



2. Controversy (Controversy, 1981)
Poco después de su debut, Prince alcanzó la madurez musical con el disco Controversy, liderado por un electrizante tema de funk pop que incluye algunos de los versos más célebres del músico, prueba de la ambigüedad y la rotura de binarios que marcó toda su carrera, más allá de la música. Aparte de su genio musical e interpretativo, Prince creó toda una cultura a su alrededor, que mantuvo hasta el final: “¿Soy negro o soy blanco? ¿Soc hetero o soy gay? ¿Creo en Dios o creo en mí? “. Y no dudó en incluir un Padrenuestro para terminar diciendo: “La gente dice que soy grosero. Quisiera que todos fuéramos desnudos, que no hubiera ni blanco ni negro, que no hubieran normas”.


 
3. When Doves Cry (Purple Rain, 1984)
El disco Purple Rain es el más exitoso de toda la carrera de Prince, pero también una de sus indiscutibles obras maestras. En él, Prince apostó por el rock pero, como solía hacer, con transgresiones. When Doves Cry, uno de sus primeros hits internacionales con un vídeo emblemático, y a pesar de su melodía a primera vista fácil, contiene una genialidad musical interna ya que a última hora Prince decidió eliminar la línea de bajo, consiguiendo así un efecto minimalista inaudito en una canción comercial. La letra es tan madura como poética..

 

4. Darling Nikki (Purple Rain, 1984)
Una muestra de la hipersexualidad de una parte de la música de Prince es Darling Nikki, historia de la seducción por parte de una mujer empoderada y aficionada al sadomasoquismo a un chico mucho más inocente, que todos imaginamos que es el mismo Prince. El joven encuentra a Nikki en el vestíbulo de un hotel “masturbándose con una revista”. La canción puso en alerta a la comisión que velaba por la moral de los jóvenes americanos, que entonces estaba presidida por Tipper Gore, esposa de quien acabaría siendo vicepresidente estadounidense, Al Gore. Finalmente, no se censuró el tema pero un juez decidió que a partir de entonces los discos que pudieran ser susceptibles de letras no aptas para menores llevaran una etiqueta especial. Aún existe esta etiqueta. Cuando la veas, piensa que la culpa es de Prince.

 

5. Purple Rain (Purple Rain, 1984)
En ninguna elección de canciones de Prince puede faltar esta balada rock magistral, híbrida y heterodoxa, popular pero nada fácil, con una letra de nuevo ambigua, que tanto puede referirse a un amor, una amistad o una relación que no puede ser. Registrada en la versión del disco en directo, Prince convirtió Purple Rain en todo un himno de sus conciertos en vivo, con el colofón de un solo de guitarra que le permitía demostrar en cada una de los cientos de veces que la tocó, que quizás se trataba del mayor guitarrista vivo en pisar la tierra, con permiso de Santana y de Eric Clapton.


 
6. The Dance Electric (Purple Rain De Luxe, 1984-2017)
Incluida como tema inédito en la edición de lujo de Purple Rain que se publicó en 2017, The Dance Electric se ha convertido en un tema de culto entre los fans del cantante. Retomando la temática apocalíptica de canciones como 1999, el mensaje de esta canción es bien sencillo: el mundo se acaba, por lo tanto no nos queda otra que bailar y amarnos unos a otros, nada importa más. Con un ritmo hipnótico y repetitivo, y bajo la percusión digital de la máquina Linn Lm-1, que acabaría siendo un sonido marca de la casa, The Dance Electric es una de las canciones más bailables de Prince: 11 minutos de ritmo rabioso, que anticipa la música electrónica posterior.

 

7. Sometimes It Snows In April (Parade, 1986)
Balada acústica, delicadísima, esta pequeña joya se ha convertido en un himno postmortem por las alusiones a la fecha del traspaso del cantante. Habla de un abril triste debido a la muerte en plena juventud de un amigo muy querido. “Algunas veces deseo que la vida no acabara nunca, pero ya dicen que las cosas buenas no duran, y que el amor no es amor hasta que ha pasado”. Ausencia, pérdida, añoranza… fueron temas que Prince iría repitiendo a lo largo de su carrera como un mantra. Y la anécdota más brutal: Prince escribió la canción un 21 de abril.


 
8. Sign of the Times (Sign of the Times, 1987)
Todos los temas del disco doble Sign of the Times tienen la misma calidad, estamos hablando de una auténtica obra maestra. La canción que da título al disco, musicalmente dentro de los temas más minimalistas de Prince, debería etiquetarse como una auténtica canción protesta en la que el músico carga contra la administración Reagan, alude a problemas medioambientales y sobre todo menciona por primera vez en el ámbito del pop una enfermedad aún tabú en la época, el sida.


 
9. If I Was Your Girlfriend (Sign of the times, 1987)
Otra joya. Firmado bajo el alter ego femenino de Prince, Camille, este medio tiempo sensual es todo un símbolo de la fluidez de género del cantante, también reivindicado a menudo como un himno trans. Atención al juego: Prince canta su amor a una chica, haciéndose pasar por una chica, y quiere compartir con ella la complicidad que suele haber entre chicas. Más que una canción de amor, es una canción de exaltación de la intimidad y que termina con el poético verso: “Intentaremos imaginar qué apariencia tiene el silencio”.

 
 
10. The Love We Make (Emancipation, 1996)
El triple disco Emancipation, injustamente infravalorado, es uno de los más eclécticos de toda la carrera de Prince y supone el momento de rotura del cantante con la compañía discográfica Warner. Prince celebró su independencia artística con un trabajo con temas de géneros diversos, del jazz al pop, pasando por la electrónica. Podríamos, pues, haber elegido cualquiera de los 36 temas del trabajo pero la superbalada The Love We Make, que Prince recuperaría con maestría en sus directos de los últimos años, es especialmente emocionante en su alegato antidroga y su mensaje de amor universal.


 
11. Crystal Ball (Crystal Ball, 1998)
El tema que abre el triple disco Crystall Ball es de los más experimentales de toda la carrera de Prince, prueba de su versatilidad musical sin límites. Hay mucho de psicodelia, de Frank Zappa y de jazz avanzado en este viaje de 11 minutos pero básicamente se trata de puro Prince, absolutamente libre.


 
12. The Everlasting Now (The Rainbow Children, 2001)
The Rainbow Children es un disco de culto, no sin razón, por su gran calidad de arriba abajo. Prince, acompañado por la gran banda que lo acompañaba en aquella época pero en un momento de fuerte crisis personal, elogia en el disco su conversión a los Testigos de Jehová. A pesar de la ideología poco clara de todo, musicalmente, con el jazz como base, es uno de los puntos álgidos de su carrera. The Everlasting Now es el tema más conocido de todo el disco.


 
13. Baltimore (Hit N Run Phase Two, 2015)
En los dos últimos años de su vida, Prince emprendió un claro retorno a las raíces afroamericanas, no sólo musicalmente sino también en su apariencia personal y en la firme reivindicación de los derechos civiles casi cada vez que hacía una aparición pública. Incluso confesó a una amiga, poco antes de morir, que estaba dispuesto a ser el portavoz del movimiento Black Lives Matter. Baltimore, incluida en su último disco, es una canción hecha en pocas horas como reacción al asesinato por parte de la policía del joven Freddie Gray en Baltimore y que Prince convirtió en himno de las protestas contra esta injusticia. “Paz es más que la ausencia de guerra. No puede haber justicia si no hay paz”.


 
14. Revelation (Hit N Run Phase Two, 2015)
No hacen falta demasiadas palabras para describir una de las baladas más potentes de toda la carrera de Prince, que abría la puerta a un sonido atmosférico y limpio, que ya se vislumbraba en todo su magnífico último trabajo. Una evolución que quedó truncada con su inesperada muerte.

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